viernes, 12 de junio de 2009

¿Quién eres? ¿Para qué estás? ¿Y a donde vas?

Me permito iniciar el artículo de hoy con una fabula que escuche hace algún tiempo. “Era una vez, una señora que luego de morir llega a la puerta del cielo donde esta un portero, quien cumple la función de chequear quien entra o no al paraíso, la señora le dice disculpe pero yo quiero entrar, a lo cual el portero le responde con una sencilla pregunta ¿Quién es usted?, Yo??? bueno soy Maria Maldonado (doy mi nombre para que no confundir a nadie)… no le pregunte cual es su nombre, respondió el portero, le pregunte ¿Quién es usted?... bueno soy la hija de Carmen y Wuinton… a lo cual el portero le vuelve a refutar, no le pregunte de quien es hija, solo deseo saber ¿Quien es Usted?, Maria responde nuevamente, bueno, soy la que trabaja en la calle X… disculpe señora no le pregunte donde trabaja, le pregunte ¿Quién es usted?...” Así como Maria, ¿Cuántos de nosotros podemos responder a ciencia cierta quienes somos?.
El Dr. Roberto Pérez, quien ha hecho estudio antropológicos de diferentes culturas latinoamericana, planteó en una conferencia a la cual tuve el privilegio de asistir, que las comunidades mas antiguas que el ha estudiado tienen una característica común entre ellas y es la preocupación por la educación de los jóvenes, y esa preocupación se desvanecía en la medida que los jóvenes entre 21 y 28 años tuviesen claro cuál es su Misión de Vida, es decir, su razón de existencia. En algunas clases que me ha tocado dictar sobre la misión de vida, les pregunto a mis alumnos ¿Quiénes son? Y muchos, por no decir casi todos, empiezan a mirar al techo, los alrededores, a sus compañeros, como buscando que otro responda una pregunta que sólo debe ser respondida desde el interior de cada quien, no puede ser una respuesta esteriotipada, no puede ser una respuesta copiada.
Roberto Pérez en su conferencia nos narró, lo que para el es un acontecimiento filosófico que nos da luces sobre este tema, “…Cuando uno llega de noche a la entrada de una urbanización cerrada o un club se consigue con un letrero donde se lee… Apague Las luces externas. Encienda Las interiores. Apague el motor e identifíquese y cuando llega el vigilante te hace las tres preguntas fundamentales de la filosofía: ¿Quién eres? ¿Para qué estás? ¿Y a donde vas?”, para Roberto estas normas deben ser llevadas a la vida. Es empezar a replantearse que tengo que apagar la mirada hacia fuera, encender la interioridad, apagar el motor de la vida ajetreada que llevamos, para poder descubrirnos e identificarnos, primero reconociendo quien soy, luego entendiendo para qué existo, que es la misión y propósito de vida y por ultimo sabiendo a donde voy que es ese logro o esa meta que nos ponemos en la vida como sentido prioritario.
Es por la falta de respuestas asertivas a estas tres interrogantes, que muchas personas al pasar los años, tienen un sentimiento de inconformidad con ellos y con la vida que les toco vivir, pues sienten que no han logrado nada y que no han dejado nada.
La vida es una sola, tiene una sola función, es irrepetible y es un verdadero desperdicio vivirla sin una razón y sin un por que, pues es en la medida que nos conocemos, nos entendemos y nos comprometemos con nosotros mismos que disfrutaremos sin arrepentimientos de la siembra y de las recolectas que nos da.

Publicado en Notitarde La Costa
El Viernes 12/06/2009

2 comentarios:

  1. Muy asertivo este articulo, todos debemos detenernos a reflexionar en algún momento de nuestras vidas, ¿Quiénes somos?, ¿Para q estamos en este mundo? Y ¿Adónde vamos?, entonces solo así sabremos cual es nuestra misión en esta vida…… estoy siguiendo todos los artículos q publica desde su Blog Prof. Y me encantan, le deseo mucha suerte y que siga cosechando Existos, besos.

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  2. Es así, alguna vez en la vida debemos hacerlo, gracias por seguir el blog, espero seguir recibiendo tus comentarios sean cuales fueran.

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